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27 de enero de 2010

Reflexiones

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La Navidad | Objetivos | El perro y el conejo | Dormida por 20 años | ¿Teoría o práctica?


La Navidad según Lucas
Por Amós López Rubio

Sabemos que la resurrección de Jesús constituye, desde los comienzos de la iglesia, el mensaje central de la proclamación cristiana. Los cuatro evangelios coinciden en dedicar una buena parte de su testimonio a la muerte y resurrección de Cristo. La celebración de la resurrección marcó el contenido de la liturgia semanal de las iglesias primitivas. No fue hasta mediados del siglo III de nuestra era que las iglesias en el Oriente comenzaron a celebrar la fiesta de la Epifanía, que en sus inicios vinculaba en un solo conjunto la memoria del nacimiento de Jesús y de su bautismo en el río Jordán, acontecimientos que manifestaban la venida de Jesús al mundo y su carácter de Salvador de la humanidad, Hijo de Dios hecho Hijo de la Humanidad.
Las iglesias en Occidente asumieron la fiesta de la Epifanía varios años más tarde pero su contenido se fue separando de la celebración propiamente del nacimiento de Cristo, para concentrarse en la celebración de acontecimientos tales como la adoración de los sabios del Oriente, el bautismo del Señor y el primer milagro público de Jesús en las bodas de Caná de Galilea. No sabemos la fecha en que Jesús nació. Hacia finales del siglo IV de nuestra era, la iglesia de Roma comenzó a celebrar la Navidad el 25 de diciembre, porque ese era el día de la fiesta del Sol Invicto, la adoración al sol como un dios. Una iglesia en crecimiento, y que además contaba con el favor y el apoyo del emperador romano, fue transformando el contenido de aquella fiesta de gran arraigo popular hasta convertirla en la celebración cristiana de la Navidad. A partir de aquel momento comenzaría a observarse la festividad donde Jesús será adorado como el verdadero Sol de Justicia, “el Sol naciente que ilumina a los que están en las tinieblas”.
De este modo, la Navidad entró en el calendario litúrgico, y junto a la celebración de la resurrección, constituyen los grandes ejes del año cristiano y a la vez los eventos principales de la fe cristiana: Dios se ha humanizado, para desde nuestra humanidad redimirnos y recrear la vida por la resurrección. Creo que Lucas, mucho tiempo antes, tuvo esta intuición y por lo tanto quiso también incorporar los relatos de la natividad del Señor. Entre los cuatro evangelistas, Lucas es el que nos ofrece más detalles sobre los acontecimientos relacionados con el nacimiento de Jesús. Los personajes que aparecen en la historia, la situación en la cual se dan los hechos y la comprensión de este relato en el conjunto de la obra escrita de Lucas, que comprende el evangelio y el libro de los Hechos, nos permiten ver que el evangelista quiere comunicar algo más que una hermosa narración que se ha convertido, quizás, en una de las historias más conocidas en el mundo.
¿Quiénes son los personajes de la primera Navidad? María, una jovencita desconocida de la ciudad de Nazareth, comprometida para casarse en breve tiempo, pero que se atrevió a desafiar los prejuicios de su futuro esposo y de la sociedad al aceptar un embarazo premarital, diciendo al ángel de Dios: “Yo soy la servidora del Señor, hágase como has dicho”. José, carpintero, descendiente de la familia de David, que a pesar de la situación extraordinaria en la que se vio envuelto, decidió acompañar a María, enfrentar los peligros y dar su paternidad a Jesús. Pastores de ovejas, gente sencilla, sin estudios, con un oficio que socialmente no era muy apreciado. Sin embargo, creyeron al anuncio del ángel y fueron a Belén a encontrar al niño, y después regresaron alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído.
Simeón, hombre justo y piadoso que esperaba el consuelo de Israel, fue al templo el mismo día que José y María llevaron al niño Jesús para consagrarlo al Señor. Simeón tomó al niño en sus brazos y dijo: “mis ojos han visto la salvación de Dios para todos los pueblos”. Y finalmente tenemos a Ana, una anciana centenaria, una profetisa que había dedicado su vida al servicio en el templo con ayunos y oraciones. Ana hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
Aquí tenemos a la comunidad de Lucas: niños, jóvenes, adultos y ancianos. Una comunidad diversa, donde cada quien tiene un mensaje que compartir, donde todos y todas, a su manera, proclaman la buena noticia de la Navidad. La iglesia que vive y anuncia la Navidad, lo hace desde una sinfonía de voces, rostros y experiencias, y en medio de esa diversidad está el clamor por una vida con paz y justicia, está la manifestación de la alegría por la llegada de un tiempo de salvación y esperanza. Necesitamos en esta Navidad y siempre, abrir los espacios para que la comunidad se manifieste en su diversidad, para que cada historia de vida nos ofrezca una nueva mirada sobre la Navidad, y que la Navidad sea también la historia que nos pertenece a todos y a todas por igual.
Pero la Navidad no es solo comunicar un mensaje, hace falta comprometerse con el contenido de ese mensaje. Lucas quiere decirnos algo importante: la comunidad que vive y anuncia la Navidad es aquella donde Dios y los seres humanos se juntan para construir el reino, un reino que, en las palabras de los propios protagonistas del relato, “no tendrá fin, es un reino donde lo imposible se hace posible, donde la misericordia se extiende de generación en generación, donde Dios dispersa a los soberbios de corazón, derriba a los poderosos de su trono, eleva a los humildes, colma de bienes a quienes tienen hambre y despide a los ricos con las manos vacías; un reino de luz, de perdón, de santidad y justicia, un reino de paz; pero también será un reino de confrontación, que despertará contradicciones, conflictos, para clarificar los pensamientos íntimos de muchos”.
Esta comunidad que vive y anuncia el mensaje de la Navidad también cultivará una mística de la liberación. El mensaje de los ángeles a los pastores combina la gloria en los cielos con la paz en la tierra, no anuncia solo una de las dos cosas, o una a pesar de la otra. Se trata de una espiritualidad que se expresa en una relación estrecha entre la vida devocional y la lucha concreta por la transformación del mundo. Es una espiritualidad donde la gloria de Dios en los cielos ilumina la tierra y donde la paz de Dios en la tierra glorifica a Dios en los cielos.
Esta comunidad de Lucas también sabe desde donde se construye ese reino que el niño Jesús inaugura. Para Lucas, el reino de Dios es una buena noticia que no todos reciben con alegría, ¿por qué el rey Herodes, los escribas y fariseos, y las autoridades romanas no están presentes en la celebración de la primera Navidad? Estas personas, que también representan el poder político, económico y religioso de la época no son los primeros destinatarios del mensaje de la Navidad, no porque no lo necesiten sino porque sus intereses y privilegios no les permitían comprender y acoger la propuesta del reino de Dios. Cuando Lucas quiere demostrar que Jesús es el Mesías de Dios, Salvador de la humanidad, nos dice: “los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos vuelven a la vida y a los pobres se les anuncia la buena noticia”.
Es necesario que la iglesia que vive y anuncia el mensaje de la primera Navidad no pierda de vista desde y hacia donde se realiza el reino de Dios. El mensaje de la Navidad tiene que ver con las actitudes personales, con la disposición para acoger el amor de Dios, pero con el propósito de participar en la misión de ese Dios que desea un mundo sin violencia, sin injusticias, sin exclusión, sin muerte. En un artículo que reflexiona sobre este pasaje de Lucas, nuestro hermano y profesor Plutarco Bonilla, subraya que el mensaje de la Navidad afirma la persona, afirma la vida, afirma los valores que sustentan la vida, afirma el carácter comunitario de la propia vida y afirma el servicio como la expresión más auténtica de la solidaridad y de la comunidad.
La iglesia vive y proclama el reino de Dios desde aquellos lugares donde precisamente la vida está siendo amenazada, donde es más frágil, donde se hace urgente la solidaridad, el sostén de la comunidad, la lucha por la dignidad y los derechos humanos.
Esta comunidad de Lucas es también una comunidad del Espíritu. El Espíritu Santo es el verdadero protagonista de toda la obra de Lucas. Es el Espíritu quien va tejiendo los hilos de la historia. Es el Espíritu que engendra la vida en María, quien convoca a los encuentros con el recién nacido, donde las personas alimentan sus sueños y esperanzas. El Espíritu hace posible la existencia de la comunidad y unge a esa comunidad para que anuncie la buena noticia de la liberación humana en Cristo.
Sí, Lucas quiere decirnos algo más a través de este cuadro de la Navidad. El nacimiento de Jesús es mucho más que una escena llena de ternura y armonía, plasmada en una postal o un calendario de pared. Es la puesta en marcha de la obra redentora de Dios en el mundo, es el principio de su reino, vivido y proclamado por Jesús de Nazareth y después por toda la comunidad de sus discípulos y discípulas hasta nuestros días. Es también una guía para encontrar a Dios hoy y descubrir la acción de su Espíritu en un pesebre oscuro, en la hierba seca que nadie mira, en las familias desplazadas al margen de la sociedad, en los obreros que infatigablemente velan y cuidan cuando otros duermen y se pierden la posibilidad de ver las señales de los nuevos tiempos.
La Navidad de Lucas nos dibuja una puerta de entrada al año que está por comenzar. Somos llamados y llamadas a ser una comunidad que viva y anuncie la buena noticia de la salvación de Dios en Cristo; una comunidad que en su diversidad comparta las muchas maneras en que vivimos y anunciamos el reino de Dios; una comunidad que encarne una mística de la liberación donde la gloria de Dios y la paz en la tierra vayan juntas de la mano; una comunidad que nunca abandone el lugar humano y social desde donde servimos a nuestros semejantes, celebrando y defendiendo la vida; una comunidad sensible a la acción del Espíritu que nos trae una constante renovación, una permanente actualización de nuestra misión y razón de ser. Que en el nuevo año podamos sentir y practicar estas dimensiones de la comunidad de Lucas y ser una señal viva y eficaz del amor de Dios.
Termino compartiendo un texto escrito por la biblista Paola Pardo, amiga y hermana chilena.

Navidad
Llega la Navidad y con su magia
siento piedad de la preñez de las Marías tristes
que arrullarán a niños no con cantos sino con lágrimas.
Piedad de las Marías en cuyas navidades
se sentará a la mesa, como dueño, el dolor.
Y al ver tanta alegría en las plazas y calles,
también me causan pena los zapatitos rotos
que Santa Claus no mira cuando trae juguetes.
¡Ay, los ojitos tristes de miradas acuosas
en que brillan las lágrimas sin luces de colores!
Pienso que mientras todos cantamos villancicos
al pie del nacimiento y junto al colorido
de luces centelleantes de nuestro árbol,
a lo mejor, muy sola, alguna anciana reza
porque vuelvan los hijos al calor del hogar.
Pienso en todas las mesas de todos los hogares,
desde las opulentas hasta las miserables.
¡Dios sabe en cuántas mesas no hubo Navidad nunca!
¡Cuántos, la Noche Santa, se sentarán con odio
a indigestarse el alma con el pan del rencor!
Llega la Navidad, a Dios Niño roguemos:
“Haz que el pan de los tristes pierda todo amargor.
que la paz de nuestra alma sea paz para todos,
que tornen los ingratos donde aguarda el amor
y que todos perdonen, y que todos sonrían”.
Las campanas cantan sus himnos de paz
y el dulce milagro de la Navidad
se filtra en el alma con suave quietud.
¡Hagamos felices a nuestros hermanos!
¡Hagamos felices a nuestras hermanas!
A quienes han sufrido, brindemos amor.

Descargar reflexión: La Navidad





Objetivos

Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús. - Colosenses 3:17.


Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.2 Corintios 5:10.


En la actualidad, numerosas empresas establecen objetivos profesionales a sus colaboradores, y cada año se redacta un balance de esa actividad.

El cristiano, colaborador de Dios (1 Corintios 3:9), también tiene unos objetivos precisos indicados por Dios en su Palabra y que van en sentido contrario al espíritu que generalmente reina en el mundo actual.


He aquí algunos (léase Romanos 12 y Hebreos 13):
– Odiar el mal, estar decidido a hacer el bien.
– No ser perezoso; servir al Señor.
– Ser paciente en la prueba y perseverante en la oración.
– Contentarse con lo que uno tiene.
– No olvidarse de la hospitalidad.
– Acordarse de los presos y de quienes son maltratados.
– Honrar el matrimonio.
– Amarse unos a otros con amor fraternal.
– Hacer bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe (Gálatas 6:10).
– Someterse a las autoridades (Romanos 13:1).
– Ser embajadores en nombre de Cristo, rogar a los incrédulos: “Reconciliaos con Dios” (2 Corintios 5:20).

Cristianos, ¡tengamos el deseo de cumplir con estos objetivos por amor a nuestro Señor!

Fuente: Amén-Amén






El perro y el conejo

Un señor les compro un conejo a sus hijos.
A su vez, los hijos del vecino le pidieron una mascota a su padre.
El hombre compro un cachorro Pastor Aleman.
El vecino exclamo:
- Pero el se comerá a mi conejo!
- De ninguna manera, mi pastor es cachorro. Crecerán juntos, y serán amigos.
Yo entiendo mucho de animales. No habrá problemas.
Y parece que el dueño tenía razón. El perro y el conejo crecieron
juntos y se hicieron amigos.
Era normal ver al conejo en el patio del perro y al revés.
Un viernes, el dueño del conejo se fue a pasar un fin de semana en la
playa con su familia.
El domingo en la tarde el dueño del perro y su familia tomaban una
merienda, cuando entro el perro a la cocina.
Traía al conejo entre los dientes, sucio de sangre y tierra, y además
muerto. Casi matan al perro de tanto agredirlo.
Decía el hombre:
- El vecino tenia razón, y ahora que haremos?.
La primera reacción fue echar al animal de la casa como castigo,
además de los golpes que ya le habían dado.
En unas horas los vecinos iban a llegar. Todos se miraban, mientras
el perro afuera lamía sus heridas.
Uno de ellos tuvo la siguiente idea:
- Bañemos al conejo, lo dejamos bien limpiecito, después lo secamos
con el secador y lo ponemos en su casita en el patio.
Así lo hicieron; hasta perfume le pusieron al animalito. Quedo lindo!
'parecía vivo', decían los niños, y allá lo pusieron, con las
piernitas cruzadas como si estuviese durmiendo.
Luego al llegar los vecinos se sintieron los gritos de los niños.
No pasaron cinco minutos cuando el dueño del conejo vino a tocar a la
puerta, algo extrañado.
- Que paso?, le dijo su vecino.
- El conejo murió.
- Murió?
- Si, murió el viernes.
- Murió el viernes?
- Si, fue antes de que viajáramos. Los niños lo habían enterrado en
el fondo del patio...

Autor Desconocido

El gran personaje de esta historia es el perro. Imaginate al
pobrecito, desde el viernes buscando en vano por su amigo de la
infancia.
Después de mucho olfatear, descubrió el cuerpo enterrado.
Qué hace él? Probablemente con el corazón partido, desentierra al
amigo y va a mostrárselo a sus dueños, imaginando poder resucitarlo.

El hombre tiene la tendencia a juzgar anticipadamente los
acontecimientos sin verificar lo que ocurrió realmente.
¿Cuantas veces sacamos conclusiones equivocadas de las situaciones y
nos creemos dueños de la verdad?

Pensemos bien antes de juzgar las acciones de los demás y de emitir
juicios sobre las situaciones, pero no dudemos en someter a un severo
juicio a nuestros propios pensamientos y actitudes...






Dormida por 20 años

Tras 20 años de permanecer en estado de coma, la estadounidense Sarah Scantlin despertó de forma repentina y hablando, según informó la cadena norteamericana de noticias CBS.
Scantlin tenía 18 años cuando fue atropellada por un conductor ebrio, quedando en estado vegetal. Desde ese momento, permaneció en un centro de cuidados del estado de Kansas.
La semana pasada sus padres recibieron un llamado telefónico en el cual era la propia Sarah, ahora de 38 años, quien les comunicaba acerca de su estado de salud. Los doctores señalan que ha mejorado desde que despertó y aún no se explican su repentina mejoría.
Tomado de Noticia Cristiana.
Milagros siempre suceden. Dios es Dios de milagros. Son grandes los hechos de Dios. Nunca pierdas la fe, porque aún cuando las circunstancias digan que no, Dios puede decir que sí. Si vivimos una vida sin poder creer en el Dios de milagros, viviremos una vida sin esperanza y muy vacía de cosas grandes.
La ciencia médica aún se pregunta hoy alrededor del mundo como es posibles que en cada ciudad o país, suceden milagros, que ellos no pueden entender, pero gracias a Dios, muchos médicos hoy están reconociendo que por encima de la ciencia existe un Dios grande y poderoso. Necesitan hoy y ¿un milagro? Mira al cielo y clama a Dios y cree que no hay nada imposible para él.
¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros El Señor vuestro Dios en Egipto ante tus ojos? Deuteronomio 4:34
De las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que El Señor tu Dios te sacó; así hará tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres. Deuteronomio 7:19
Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. Daniel 4:2






¿Teoría o práctica?

Hace una semana presencié un hecho llamativo. No se trató de alguna hazaña espacial, como traer de regreso a la Tierra al transbordador Discovery, ni tampoco fue un acto político de proselitismo en los suburbios de mi ciudad. Parece mentira, pero estas cosas ya no nos sorprenden

Mientras viajaba en uno de los trenes del Subterráneo de Buenos Aires, un verdadero desfile de vendedores ambulantes hacia gala de un amplio surtido de productos. Porta-documentos de plástico, linternas descartables, pilas alcalinas, chocolates y naipes españoles se ofrecían sólo por hoy y a precios increíbles. Pero en medio de todo aquello, ingresó un niño menudo y de apariencia triste; alguien que en mi país es denominado como chico de la calle (título que, por supuesto, jamás buscó obtener).

Ofrecía calendarios de bolsillo con una ilustración infantil al dorso. Pero mientras hacia su recorrido por el vagón, un hombre ingresó y a viva voz comenzó a vender un trompo luminoso. El pequeño detuvo su tarea y se quedó quieto, observando con ojos de asombro aquel juguete.

Cuando el vendedor concluyó su demostración, una señora de condición humilde lo llamó, le pagó por el producto y se lo entregó al niño como un obsequio (¡me ganó de mano!). La sonrisa del pibe iluminó la tarde de muchos, y el gesto de aquella mujer logró arrancar más de una lágrima de emoción entre los que estábamos allí.

¡Es tan fácil perderse en teorías! ¡Es tan común discutir sobre lo que debería hacerse para mejorar nuestra sociedad y no hacer nada al respecto!

La cobardía suele refugiarse detrás de grandes discursos y tratados sociales, mientras que la valentía convive con aquellos que se animan a ensuciarse con la vida, arremangándose para realizar pequeñas acciones que terminan hablando más que sus palabras.

Las teorías no sirven para nada, si no se llevan a la práctica. Es increíble, pero día a día se pierden inimaginables posibilidades de brillar y generar cambios. ¡Detengamos esta situación!

Sería triste perderse en las palabras y derrochar el tiempo en juegos dialécticos estériles. ¡Ahora es el momento para la acción! ¡Es el tiempo de llevar a la práctica los pequeños grandes planes! Como lo hizo aquella mujer en el tren al demostrar un poco de amor hacia ese niño pequeño. Como podemos hacerlo usted y yo a partir de hoy.

Cristian Franco
Fuente: www.cristianfranco.org

Esta navidad podrías pasar de la teoría a la práctica y hacer sonreír a alguien.

Dios siempre estará a tu lado y nada te hará caer. No te niegues a hacer un favor, siempre que puedas hacerlo. Nunca digas: Te ayudaré mañana, cuando puedas ayudar hoy.

Proverbios 3:27-28
No niegues el bien a quien se le debe, cuando esté en tu mano el hacerlo. No digas a tu prójimo: Ve y vuelve, y mañana te lo daré, cuando lo tienes contigo.





2 comentarios:

  1. Muy buena la reflexión de la Navidad!! Espero podamos ver mas reflexiones en esta sección!!

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  2. Excepcional la reflexión de la Navidad escrita por el pastor Amós. Muy edificante y muy movilizadora. Ojalá mucha gente pueda leerla. Que sea para todos de gran bendición, como lo es para mí también.

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